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Chicanos, Mexicanos, Centroamericanos y el Movimiento por los Derechos de los Inmigrantes

Escrito por la Organización Socialista Camino de la Libertad
www.frso.org

Enero 2009

FRSO folleto sobre movimiento por derechos de los inmigrantes En el 2006 hubo un levantamiento grande de inmigrantes, y el aumento del movimiento por los derechos de los inmigrantes llegó a su punto más grande el 1 de mayo, cuando casi dos millones de personas salieron a marchar en todo el país. A base de esto movimiento es la lucha de los chicanos, mexicanos y centroamericanos por la auto-determinación y la igualdad completa. Este documento representa el punto de visto de la Organización Socialista Camino por la Libertad (FRSO, por sus siglas en inglés) sobre el movimiento actual por los derechos de los inmigrantes y la lucha por la liberación chicana, mexicana y centroamericana.

1. La Inmigración, el Imperialismo y la Opresión Nacional

En nuestra “Declaración sobre la Opresión Nacional, la Liberación Nacional y Revolución Socialista” (FRSO, 2004), declaramos que “Es el imperialismo que todavía domina los países del Tercer Mundo, haciendo que vengan más inmigrantes a los Estados Unidos para escaparse de la pobreza y represión.” Esto es muy cierto para los inmigrantes de México y Centro América. El Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (NAFTA, por sus siglas en inglés) ha abierto más la economía mexicana a los agricultores multinacionales, forzando a millones de personas a ir a buscar trabajo en las ciudades y en los Estados Unidos. Los gobiernos apoyados por los EE.UU. y los contrarrevolucionarios en Centro América han atacado violentamente a los movimientos y gobiernos populares, resultando en devastación económica y forzando a cientos de miles más a salir para los Estados Unidos.

Una vez aquí en los Estados Unidos, los inmigrantes de México y Centro América enfrentan una fuerte opresión nacional, al raíz del conquisto y robo estadounidense del norte de México. Los mexicanos en este territorio, que hoy día incluye los estados de California, Nevada, Arizona, Colorado, Nuevo México y Tejas, sufrieron el robo de sus tierras, la prohibición de su idioma en las escuelas, la denigración de su cultura y fueron forzados a trabajar en las minas, los campos y las casas de los capitalistas. Así fue que los mexicanos del suroeste de los Estados Unidos formaron una nación oprimida, la Nación Chicana, con un territorio, una economía y una cultura común y con el derecho a la autodeterminación, incluyendo hasta el derecho de separarse de los Estados Unidos.

Generaciones de inmigrantes de México que han llegado al suroeste se han asimilado a la Nación Chicana. Los inmigrantes mexicanos y sus hijos están cambiando el demográfico del suroeste, haciendo que más y más condados sean mayoramente chicanos, y fortaleciendo la demanda para la autodeterminación. El aumento de la población americana de color le da miedo a la clase capitalista y racista que controla el país, pero es bienvenida por los revolucionarios y comunistas que quieren debilitar y últimamente derrocar a esta clase.

Los inmigrantes mexicanos que viven afuera del suroeste, además que los centroamericanos que viven adentro o afuera del territorio de la Nación Chicana, enfrentan la opresión nacional con raíces comunes de la que vive el pueblo chicano. También se están migrando más mexicanos con descendencia indígena (como los mixtecos) a los Estados Unidos. Estos inmigrantes, aunque frecuentemente forman comunidades distintas con sus propias tradiciones culturales y con diferencia en la estructura de clase (la pequeña burguesía y la burguesía de los chicanos es más desarrollada), son primariamente de la clase trabajadora baja o media. Estudian en escuelas inferiores y enfrentan barreras a la educación universitaria, además sufren de segregación residencial y discriminación en rentar o comprar una casa. Los chicanos, mexicanos y centroamericanos de descendencia mestiza o indígena enfrentan la brutalidad de la policía, un sistema racista de “injusticia” y el terror de los oficiales de inmigración.

Hoy en día el movimiento en contra de los inmigrantes está tratando de repetir la Proposición 187 de California, que pasó en el año 1994 y que intentó negar beneficios gubernamentales a latinos, y llevarla a ciudades alrededor del país. El proyecto de ley HR4437 (conocido como la ley Sensenbrenner) trató de criminalizar a los indocumentados y militarizar la frontera. Este proyecto pasó en la Cámara de Representantes en 2005. Estos son ataques en contra de los inmigrantes mexicanos y centroamericanos. Estos ataques también afectan a los chicanos, quienes son vecinos y familiares de inmigrantes, y que todavía son tratados como “extranjeros” sin importar la cantidad de generaciones que han vivido en los Estados Unidos. Muchos chicanos saben de las deportaciones masivas de los años 1930, donde personas de descendencia mexicana, no importa si eran inmigrantes o nacidos en este país, fueron echadas de sus casas y sus comunidades y mandadas a México. Estos ataques en contra de los inmigrantes mexicanos y centroamericanos también han empezado unos atentos de eliminar la reunificación familiar, que también afecta a los inmigrantes de África, Asia, el Caribe y Suramérica, quienes primariamente vienen por vínculos familiares y quienes pueden ser aliados en la lucha por los derechos de los inmigrantes.

El movimiento en contra de los inmigrantes también ha revivido un programa bracero o de trabajadores huéspedes. Esto crearía una segunda clase de inmigrantes mexicanos y centroamericanos, quitándose sus derechos a residencia, familia, educación y oportunidad económica. Un programa de trabajadores huéspedes también afectaría mal el movimiento laboral y promovería sueldos bajos. Por esa razón varios sindicatos se unieron a la lucha pro-inmigrante. Esto es un ejemplo concreto de la necesidad para una alianza estratégica entre la clase trabajadora y los movimientos de las nacionalidades oprimidas, y de cómo la lucha contra la opresión nacional adelanta la lucha de toda la clase obrera.

2. Las Demandas Inmediatas de los Pueblos Chicano, Mexicano y Centroamericano

Las luchas de los pueblos chicano, mexicano y centroamericano en los Estados Unidos son luchas para la igualdad completa y la autodeterminación. Como parte de esta lucha, estamos avanzando algunas demandas inmediatas del pueblo en la lucha por los derechos de los inmigrantes.*1*

(a) Legalización de los Indocumentados: Más de doce millones de indocumentados viven, trabajan y van a las escuelas de los Estados Unidos. Casi setenta y cinco por ciento son de México y Centro América. Hay tres millones de niños de indocumentados que son ciudadanos de los EE.UU. y hay millones más que son partes de familias extendidas que tienen miembros que son residentes legales e indocumentados. Los indocumentados son nuestras familias, nuestros vecinos y nuestros compañeros de trabajo. Tienen el derecho de salir de la sombra y de luchar por mejores trabajos y pagos, por mejores escuelas y mejores vecindarios.

(b) Alto a las Redadas y Deportaciones: Bajo la administración de Bush, las redadas y deportaciones por la oficina de inmigración aumentaron increíblemente. Mientras migración dice que están buscando criminales, de hecho están agarrando a quien sea en lugares de trabajo y en comunidades. Estas redadas frecuentemente separan a familias y difunden el terror en nuestras comunidades. Estas redadas no detienen a los indocumentados, sólo los fuerzan esconderse más, haciéndoles más vulnerable a la explotación y al crimen.

(c) Alto a la Criminalización de los Indocumentados: Los indocumentados quieren vivir, trabajar y criar a sus familias – los derechos humanos más básicos. Sin embargo son tratados como criminales y mal nombrados como “ilegales”. Muchos de los proyectos de ley llamados “reforma migratoria” realmente sirven para criminalizar aun más a los indocumentados porque hacen crímenes los derechos que otros ya tienen.

(d) Alto a la Militarización de la Frontera: Los Estados Unidos está construyendo un muro en la frontera con México, usando fuerzas militares y alta tecnología. Esto ha causado la muerte de cientos de mexicanos y otros inmigrantes tratando de cruzar la frontera porque los indocumentados tienen que buscar lugares más aislados y peligrosos para cruzar. Irónicamente, la militarización de la frontera empezó bajo la administración de Clinton y ha aumentado la población indocumentada de los Estados Unidos, porque los trabajadores temen no poder ir y venir de México y ahora tratan de llevar a sus familias a los EE.UU. La militarización también aumenta el papel de los narcotraficantes quienes usan a los inmigrantes para llevar drogas a cambio de pasarlos a los Estados Unidos.

(e) Mantener y Extender la Migración Legal tras la reunificación familiar: La gran mayoría de inmigrantes legales de México y Centro América vienen tras la reunificación familiar. Casi la mitad de inmigrantes legales de México antes eran indocumentados. La propuesta de acabar con la reunificación familiar y admitir a los inmigrantes legales basados en la educación y la habilidad de hablar inglés afectaría más a los mexicanos y centroamericanos, y es un intento de forzarlos a éstos en un programa de trabajadores huéspedes. Lo que se necesita es una expansión de la migración legal tras la reunificación familiar para quitar el periodo de espera - ¡que puede ser más de veinte años!

(f) Igualdad Completa de Idiomas: Los grupos en contra de los inmigrantes están promoviendo políticas de "Sólo Inglés", atacando a la educación bilingüe y a los derechos de los trabajadores a hablar su propio idioma en el trabajo. Mientras dicen que estas políticas son para los indocumentados, realmente son un ataque contra todos los inmigrantes y todos los latinos, que sean inmigrantes recientes o nacidos aquí.

(g) No a un Programa de Trabajadores Huéspedes: Desde la Segunda Guerra Mundial hasta medios de los años 1960 los Estados Unidos tuvo un programa llamado "Bracero", o un programa de trabajadores huéspedes. Este programa explotó y engañó a muchos trabajadores que trabajaron por bajos sueldos y después los negaron los beneficios que les prometieron. El programa terminó a causa del Movimiento por los Derechos Civiles porque era un ejemplo claro de un estatus de segunda clase dada a una minoría étnica. Un nuevo programa de trabajadores huéspedes institucionalizaría a una segunda clase de trabajadores mexicanos y centroamericanos, evitaría que ellos tuvieran una vida familiar normal y no dejaría que ellos llegaran a ser inmigrantes legales. También afectaría mal el movimiento laboral y afectaría más a otros inmigrantes porque bajarían más a sus sueldos para competir con los trabajadores huéspedes.

3. La Clase y el Movimiento Chicano/Latino por los Derechos de los Inmigrantes

La meta de FRSO en el movimiento por los derechos de los inmigrantes es basarse en la clase trabajadora, construir liderazgo de la clase, y ayudar a los trabajadores chicanos, mexicanos y centroamericanos hacer aliados dentro de las otras nacionalidades para formar una frente unida amplia de varias clases. Nuestro trabajo comunitario tiene dos tareas principales en este momento: la primera es la tarea central de construir un partido tras ganar a los más avanzados al marxismo-leninismo y reclutarlos a nuestra organización, y tras la popularización de una perspectiva socialista usando el periódico ¡Lucha y Resiste!, banderas rojas y más. La otra tarea es desarrollar organizaciones de base que pueden unir a los trabajadores chicanos y latinos y a la pequeña burguesía progresista para mantener organización día tras día en la comunidad. Estas dos tareas se apoyan: el reclutamiento formará un centro para poder construir una organización de base, mientras las organizaciones de base ayudarían consolidar a los avanzados que podemos reclutar. Además, una base comunitaria más fuerte ayudaría construir una frente unida amplia.

(a) El Monopolio Capitalista: El monopolio capitalista controla a los Estados Unidos tras sus dos partidos (Demócrata y Republicano). El monopolio capitalista es el enemigo de las luchas por la autodeterminación y la igualdad completa de los chicanos y latinos, porque sus corporaciones son los que benefician de los sueldos bajos que pagan a los trabajadores, sus cortos de impuestos quitan dinero de nuestras escuelas, y sus casas están limpiadas y sus jardines cuidadas por trabajadores domésticos. A la misma vez el monopolio capitalista está dividido en la cuestión de los inmigrantes. Una parte ve la población creciente de chicanos y latinos como una amenaza a su control.

Temen que los inmigrantes traen tradiciones de la lucha de clases y una mente más abierta a las ideas socialistas que podrían revitalizar el movimiento sindicalista y afectar a sus ganancias. También temen que la cultura latina y el español quitarían sus sueños para la dominación angloamericana de los Estados Unidos y del mundo entero. Este sector, representado nacionalmente por los que apoyan la ley Sensenbrenner y localmente por los que apoyan propuestas anti-inmigrantes en sus pueblos, crea sentimientos racistas y en contra de los extranjeros para retratar a los indocumentados como criminales y terroristas, apoya más redadas y deportaciones, y está basado en la parte más derechista del partido republicano. Hay que oponer a ellos y a sus políticas.

El otro sector del monopolio capitalista está preocupado por mantener un suministro estable de mano de obra barata, especialmente en la agricultura, y quiere ganar de los mercados crecientes de chicanos y latinos. Por ejemplo, NBC y Hollywood han comprado recientemente a los dos medios en español más grandes, Telemundo y Univisión. Este sector "reformista" también quiere tomar el movimiento pro-inmigrante usando leyes como la Acta de Reforma Migratoria (IRA, por sus siglas en inglés) de 2007, la cual fue apoyada por liberales como el Senador Kennedy de Massachussets y por conservadores como el Senador McCain de Arizona y hasta fue apoyada por el Presidente Bush. Bajo el disfraz de una reforma migratoria, la IRA del 2007 iba a eliminar la reunificación familiar y ofrecer visas a los indocumentados como trabajadores huéspedes, con su residencia basada en la continuación de su empleo en cierto lugar. Para agradar el otro sector del monopolio capitalista, la IRA del 2007 incluyó un programa extendido de trabajadores huéspedes y la continuada militarización de la frontera y criminalización de los indocumentados. Hay que exponer a este sector como falsos amigos del movimiento por los derechos de los inmigrantes.*2*

(b) La Burguesía Chicana: La burguesía chicana tiene un carácter doble. Por un lado, son parte de la clase capitalista y apoyan el capitalismo. Por otro lado, tienen vínculos con el movimiento nacional, y muchas veces su base económica y/o social está dentro de los pueblos chicanos, mexicanos y centroamericanos, así que tienden responder a las necesidades y demandas del pueblo. Económicamente, la burguesía chicana está presionada por el monopolio capitalista estadounidense, y segundo, por la burguesía mexicana, quienes dominan mucho de su mercado.

Políticamente, son representados por políticos chicanos de nivel estatal y nacional primariamente en el Partido Demócrata. Su carácter doble se ve en el apoyo del congreso chicano a la Acta STRIVE, que tenía aspectos positivos y negativos. Esto continuara la militarización de la frontera y la criminalización de los indocumentados para tratar de agradar al sector anti-inmigrante del monopolio capitalista. También mantuviera y expandiera la reunificación familiar, la cual beneficiaría a inmigrantes mexicanos, latinos y más. Aunque tuviera un programa de trabajadores huéspedes, reflejando los intereses del sector de monopolio capitalista que quiere la mano de obra barata, también ofreciera una vía a la legalización a estos trabajadores como tienen con otras visas de trabajadores temporarios (como con la H-1B para los trabajadores técnicos), así que era muy diferente de la IRA del 2007. También a diferencia de la IRA del 2007, no requiriera la continuación del empleo en cierto lugar como condición para poder obtener la residencia legal, aunque sí tuviera varias barreras para los indocumentados tratando de legalizarse.

Nuestro punto de vista hacia la burguesía chicana es que queremos mantener la independencia y la iniciativa de la clase trabajadora, y de ninguna manera subordinar al movimiento popular a las maniobras legales del Congreso. Al mismo tiempo, tenemos que reconocer que sólo la burguesía chicana y sus representantes nacionales (primariamente los demócratas en el Congreso) son los únicos que van a tener que llevar una propuesta de ley para la legalización a la Cámara y al Senado, así que tenemos que presionarlos, pero no queremos que ellos se encarguen del movimiento popular por los derechos de los inmigrantes. El factor más importante es la fuerza actual del movimiento popular - lo más fuerte el movimiento, la mayor influencia tiene el pueblo frente la burguesía chicana; si el movimiento es débil, la influencia del monopolio capitalista será más fuerte. *3*

(c) La Pequeña Burguesía: La pequeña burguesía chicana, mexicana y centroamericana consiste en profesionales, gerentes y personas del pequeño negocio. La pequeña burguesía, especialmente de las nacionalidades oprimidas, está atacada constantemente por el monopolio capitalista. Muchos de la pequeña burguesía se unen al movimiento por los derechos de los inmigrantes. Varios negocios de chicanos y latinos cerraron en apoyo al boicot económico del 1 de mayo de 2006, y algunos regalaron agua y otras cosas a los que marcharon. El sector de los pequeños negocios frecuentemente vieron al movimiento pro-inmigrante como una vía para los inmigrantes latinos para poder alcanzar el Sueño Americano (ser dueño de casa y negocio).
Algunos del clérigo católico hablaron a favor de los derechos de los inmigrantes, mientras otros llevaron estudiantes de sus escuelas a participar en las marchas. Periodistas y disk jockeys de los medios en español tomaron un papel importante en movilizar para el 1 de mayo. Éstos tienen un impacto relativamente grande dado el carácter desorganizado de la clase trabajadora. Están conectados con el pueblo, pero deben sus trabajos a la burguesía chicana y al monopolio capitalista, pues quizás promueven ideas reformistas como llevar la bandera americana.

Muchos de los activistas en el movimiento pro-inmigrante representan a la pequeña burguesía, quienes son profesionales y gerentes asociados con organizaciones sin fines de lucro (NPO, por sus siglas en inglés). Ellos se ven como parte del movimiento para un cambio social y muchos eran activistas estudiantiles. Pueden pasar muchas horas trabajando para construir el movimiento popular y ofreciendo servicios al pueblo como la salud, abogados de inmigración y más. Algunos están conectados a izquierdistas del presente o de antes en el sector no gubernamental, y suelen ser influidos por intelectuales radicales por sus estudios universitarios. Hay una tendencia fuerte hacia Alinsky en este sector (organizar para lograr ciertos fines pero evitar la educación política). Los activistas de los NPO también tienden tener vínculos con varios empleados de los sindicatos, y hay ciertos vínculos dados al hecho que los sindicatos han estado tratando de reclutar a los estudiantes como organizadores.

Al mismo tiempo, los de los NPO deben sus trabajos al financiamiento del gobierno y del monopolio capitalista, lo cual promueve el reformismo, incluyendo participación en las políticas electorales y el Partido Demócrata. Muchas veces ellos tratan de limitar la participación del pueblo para que los universitarios (incluyendo a ellos mismos) pueden liderar el movimiento popular hacia sus propios fines. A veces tratan de ponerse a ellos mismos al cabeza del movimiento popular enfocándose en el programa y los oradores, aunque hacen muy poquito o nada para organizar al pueblo. En algunas ciudades se han separado de los activistas comunitarios de la clase trabajadora para hacer sus propias actividades, que muchas veces son muy pequeñas. Esto demuestra que su base actual es muy pequeña.

Hay también una tendencia "izquierda" dentro de la pequeña burguesía que no quiere reconocer las diferencias entre el monopolio capitalista, y algunos que quieren atacar a los demócratas chicanos y latinos en vez de luchar para formar una frente unida con ellos. Ambos de estas tendencias "izquierdas" dan más poder a la pequeña burguesía pro-demócrata, la cual puede explotar sus vínculos con la burguesía chicana/latina y con el monopolio capitalista para influir el movimiento.

Nuestro punto de vista hacia la pequeña burguesía es que queremos unirnos con ella para utilizar sus habilidades para servir el movimiento popular, pero al mismo tiempo tenemos que luchar con ella sobre la dirección del movimiento popular y la necesidad para la participación del pueblo. Mientras mantenemos nuestro análisis de clase de este sector, también tenemos que tratar con ellos en una manera práctica como individuales, donde las relaciones personales son importantes.

(d) La Clase Trabajadora: La clase trabajadora chicana, mexicana y centroamericana es la gran mayoría de las personas movilizadas en la lucha por los derechos de los inmigrantes. Fue la clase trabajadora que salió de sus trabajos y sus escuelas y que llenó las calles el 1 de mayo. Es mucho más probable que los inmigrantes mexicanos y centroamericanos forman parte de la clase trabajadora baja que siente más la explotación del capitalismo y la furia de la opresión nacional, y que es el más militante en sus demandas para la igualdad completa. Muchos han sido expuesto a y educado sobre el imperialismo yanqui y su control poderoso sobre México y mucho de América Latina.

Al mismo tiempo la clase trabajadora de chicanos, mexicanos, y centroamericanos es relativamente desorganizada. Algunos salieron con sindicatos o con grupos comunitarios, otros con organizaciones regionales y sociales, pero la mayoría sólo salió. No hay una sola ideología dominante, como se ve en los sentimientos patrióticos demostrados por la bandera mexicana, en la identificación con los Estados Unidos y su bandera (y sus influencias reformistas), mientras otros con influencias sindicales o socialistas estuvieron contentos de cargar la bandera roja de la clase trabajadora. Esta falta de organización e ideología mezclada refleja el carácter espontáneo del movimiento.

Nuestra meta es organizar a los trabajadores chicanos, mexicanos y centroamericanos y fortalecer los grupos pro-inmigrantes basados en la clase trabajadora para que puedan tomar un papel de liderazgo en el movimiento pro-inmigrante.

4. Los Aliados en la lucha por los derechos de los inmigrantes:

(a) Otros Latinos: La relación de otros latinos al movimiento actual por los derechos de los inmigrantes es diferente de la de los chicanos, mexicanos y centroamericanos. Las otras nacionalidades latinas tienden entrar a los Estados Unidos por la costa este y luego ir hacia al oeste, pues no tienen la misma conexión a la nación chicana que tienen los mexicanos y centroamericanos. Los puertorriqueños son ciudadanos estadounidenses y no tienen restricciones migratorias, y no hay cubanos indocumentados porque los cubanos que llegan a tierra estadounidense automáticamente reciben un estatus legal.

Al mismo tiempo, los inmigrantes del Caribe y Suramérica están afectados por las propuestas para eliminar la reunificación familiar, y están viendo más discriminación dado al creciendo sentimiento anti-inmigrante. Además, otros latinos enfrentan opresión nacional similar a los chicanos, mexicanos y centroamericanos, y muchos apoyan la lucha pro-inmigrante más que otras nacionalidades oprimidas. Pues vemos la burguesía de otras nacionalidades latinas, como el congresista Luis Gutiérrez de Chicago, un puertorriqueño, siendo uno de los dos patrocinadores principales de la Acta STRIVE. A la misma vez, demostrando su estatus burgués, él apoyó a los anti-cubanos en la prohibición de los viajes a Cuba.

Nuestra tarea con los latinos de Suramérica y el Caribe es demostrar que la opresión nacional que enfrentan ellos es algo que tienen en común con los chicanos, mexicanos y centroamericanos; y que los anti-inmigrantes están tratando de eliminar la reunificación familiar y levantar sentimientos en contra de los inmigrantes y de los latinos.

(b) El Movimiento Laboral: El movimiento laboral es un aliado natural del movimiento por los derechos de los inmigrantes. La clase trabajadora consiste cada vez más en inmigrantes, y los inmigrantes están uniéndose al trabajo organizado más rápido que todos menos los trabajadores del gobierno. Los programas de trabajadores huéspedes que sirven para cortar sueldos y beneficios junto con la fuerza de los sindicatos amenazan a los poderes dentro del trabajo organizado. Estas fuerzas han cambiado las políticas del liderazgo sindical, que antes (en los 1960s) tenía tendencias anti-inmigrantes.

El liderazgo más alto de los sindicatos se alinea con el monopolio capitalista sobre varios asuntos, incluyendo la inmigración. Un ejemplo de esto era el apoyo de la Coalición Change to Win (Cambiar para Ganar) para la Acta de Reforma Migratoria de 2007, la cual iba a crear una población grande de trabajadores huéspedes separada de los indocumentados que iban a “legalizar”.

En otro nivel, muchos de los empleados más progresistas de los sindicatos se alían con empleados del sector de organizaciones sin fines de lucro y promueven los intereses de la pequeña burguesía. Muchos tienen la misma experiencia como activistas estudiantiles, y algunos se cambian de sindicato a organización a cada rato.
Parte de nuestra tarea de construir sindicatos que apoya la lucha de clases es luchar que los sindicatos se alían con los pueblos chicano, mexicano y centroamericano en el movimiento por los derechos de los inmigrantes. Esto significa organizar a los trabajadores latinos, dar espacio a los latinos dentro de los sindicatos, y hacer que los sindicatos participen y movilicen para la lucha pro-inmigrante.

(c) Los árabes americanos y asiáticos americanos: Los asiáticos son el grupo de inmigrantes más grande después de los latinos. Hay más de un millón de asiáticos indocumentados, y la mayoría de los asiáticos americanos son nacidos en el extranjero. Además, hay una creciendo población árabe americano que ahora son millones, muchos de ellos inmigrantes o hijos/hijas de inmigrantes. Ambos los árabes americanos y los asiáticos americanos iban a sufrir mucho con la propuesta de eliminar la migración por reunificación familiar, la cual es la razón por la mayoría de migración desde el Medio Oriente y Asia. Los árabes y asiáticos americanos también son los blancos de la discriminación racial después del 11 de septiembre, cuando docenas de miles de árabes y musulmanes tuvieron que someterse a una matriculación especial y más de 16,000 fueron forzados al proceso de deportación. Muchos grupos en contra de los inmigrantes tratan de utilizar la idea de “seguridad nacional” y el temor del terrorismo para justificar ataques en contra de los inmigrantes mexicanos y centroamericanos.

Sin embargo, la participación de árabes y asiáticos americanos en el movimiento por los derechos de los inmigrantes ha sido limitada, aún dado la importancia de estos asuntos. Muchos árabes y asiáticos americanos no hacen las conexiones entre sus problemas migratorios y los de los mexicanos y centroamericanos.

Nuestra tarea dentro de las comunidades árabes y asiáticas es empezar a movilizar a las personas y organizar un movimiento independiente y de la clase trabajadora que se puede unir con los pueblos chicano, mexicano y centroamericano en el movimiento por los derechos de los inmigrantes.

(d) Los Afroamericanos: Una parte relativamente pequeña de la población afroamericana es inmigrante de primera o segunda generación, pero este sector está creciendo rápidamente con inmigrantes del Caribe y África. Muchos afroamericanos prominentes han sido inmigrantes o hijos de inmigrantes (como Marcus Garvey, Louis Farrakhan y Colin Powell) y hay una oposición grande dentro de la comunidad afroamericana al tratamiento racista que reciben los haitianos.

Los afroamericanos ven que la opresión nacional está al centro del debate migratorio, y saben que los chicanos y latinos tienen muchos de los mismos problemas (brutalidad de la policía, malas escuelas y más). Las encuestas demuestran que los afroamericanos apoyan mucho una reforma migratoria, y los congresistas negros más progresistas (representando a la burguesía afro americana) han apoyado una reforma migratoria, y hasta introdujeron un proyecto de ley en 2004 antes del levantamiento popular.

Sin embargo, hay una minoría muy vocal que utiliza las preocupaciones de los afroamericanos sobre la aumentando inmigración. Hay un punto de vista dentro de la comunidad afroamericana que los inmigrantes o están competiendo directamente con los afroamericanos, o que sus problemas distrae de la lucha afroamericana para la igualdad. Este sentimiento anti-inmigrante se aumenta por los grupos en contra de los inmigrantes, que promueven la idea que los afroamericanos están sufriendo por culpa de la inmigración. También hay contradicciones entre los políticos afroamericanos y chicano/latinos, como en el 2001 durante la elección por alcalde en Los Ángeles.

En realidad los dos factores afectando más al estatus económico de los afroamericanos – la desindustrialización del medio oeste mientras las fábricas se van a otros países y a zonas rurales que son primariamente blancas, especialmente en el sur y los cortos en los servicios gubernamentales – no son la culpa de los inmigrantes, sino del monopolio capitalista y sus políticos.

En nuestro trabajo dentro de la comunidad afroamericana, necesitamos construir fuerzas de la clase trabajadora que pueden unirse a la lucha por los derechos de los inmigrantes con los pueblos chicano, mexicano y centroamericano como parte de la lucha más amplia en contra de la opresión nacional. Levantar el tema de “unidad negra-morena” puede ayudar en el esfuerzo para construir unidad en acción entre las nacionalidades oprimidas.

5. Demandas Parciales de los Pueblos Chicano, Mexicano y Centroamericano:

Además de las demandas inmediatas del pueblo, hay también otras reformas parciales, más limitadas, que pueden avanzar los intereses del pueblo. Aquí anotamos sólo algunos:

(a) Licencias de conducir estatales e identificaciones con foto para los indocumentados: a nivel estatal y local, lucharemos por el derecho de los indocumentados de obtener licencias de conducir estatales e identificaciones con foto locales que facilitarían la vida cotidiana de los indocumentados.

(b) El doble de las visas de reunificación familiar: aumentar la reunificación familiar ayudaría a los indocumentados obtener residencia permanente legal, viendo que casi la mitad de las visas de reunificación familiar para los mexicanos van a los indocumentados que ya están en los Estados Unidos. Aumentar la reunificación familiar también ganaría aliados dentro de la población asiática y otros inmigrantes, porque ayudaría bajar el periodo de espera, que puede ser más de veinte años.

(c) Padres de hijos/hijas ciudadanos estadounidenses que viven aquí deben ser legalizados separados de cualquiera cuota: ahora padres ciudadanos pueden traer a sus hijos/hijas nacidos en el extranjero independiente de cualquiera cuota nacional. Debe existir una nueva categoría de padres de hijos/hijas ciudadanos que puede llegar a ser residentes permanentes legales, sin ninguna cuota.


Notas:

*1* Las luchas de los chicanos, mexicanos y centroamericanos van más allá de sólo los asuntos migratorios, e incluyen igualdad en las escuelas, las casas y el desempleo, derechos a la tierra, derechos a los votos locales para los inmigrantes, un fin a la brutalidad de la policía y al sistema justicia racista, y claro, el derecho a la autodeterminación de la nación chicana, incluyendo el derecho de separarse del país. Refiere a la “Declaración sobre la Opresión Nacional, la Liberación Nacional y Revolución Socialista” de FRSO (2004) y a la sección de las demandas inmediatas de las Nacionalidades Oprimidas del programa de FRSO (2007) en el sitio Web <www.frso.org>.

*2* En general los intereses de la burguesía mexicana, que controla los partidos políticos principales en México, son parecidos al sector reformista del monopolio capitalista estadounidense. Algunos capitalistas mexicanos ven a los chicanos, mexicanos y centroamericanos en los Estados Unidos como un mercado natural para ellos. También quieren mantener el flujo de la mano de obra como una “válvula de seguridad,” proveendo trabajos e ingresos que la economía mexicana, dominada por los EE.UU., no puede.
Hay varios activistas pro-inmigrantes que tienen vínculos con los partidos políticos mexicanos (el PAN, PRD y PRI). El Congreso Mexicano también ha creado un Parlamento de Líderes Inmigrantes Mexicanos. Sin embargo, nuestra experiencia es que las políticas de estos activistas en el movimiento por los derechos de los inmigrantes no reflejan necesariamente las políticas de los partidos en México.

*3* El punto de vista de nuestra organización hacia cualquiera propuesta por una reforma migratoria depende del balance de las fuerzas y de los sentimientos del pueblo en dado momento. La Acta STRIVE fue introducido durante un periodo de levantamiento del pueblo y quedó atrás de las demandas populares.
FRSO no apoyó la Acta STRIVE, pero nunca atacamos a la gente en el movimiento pro-inmigrantes que sí la apoyó.

 

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