Freedom Road Socialist Organization

 

El viejo y eternamente nuevo marxismo-leninismo
Por el Comandante Timochenko, FARC-EP

Termina un siglo y se inicia un nuevo milenio, puntos de referencia de nuestra cultura que nos permiten establecer parámetros encaminados a apreciar cómo transcurrimos a través del tiempo.Convenciones, al fin y al cabo, que usa el hombre de acuerdo a la  tradición en que haya crecido, para balancear lo realizado, mirar hacia atrás y proyectarse hacia el futuro.

En dos milenios, sin contar de Cristo hacia atrás, no se ha encontrado, ni la humanidad ha logrado parir una doctrina, una visión, una concepción del mundo que lo interprete y le señale el camino a seguir en la búsqueda de un mundo mejor, más humano, que aprecie realmente la dignidad del ser y el valor de cada persona, igual al "marxismo-leninismo".

Es el marxismo-leninismo el método que aquí en la FARC nos ha permitido no equivocar el rumbo en el duro trasegar por construir una sociedad donde sea el hombre en toda su dimensión el centro de sus desvelos y no la mercancía, el mercado. Además nos ha permitido entender y valorar acertadamente los vaivenes de la historia.

Pancartudo dirán algunos, planfletario dirán otros, anacrónico dirán los más, salido de contexto pensarán aquellos que en su momento explicaban en las aulas el transcurrir de la historia graficándola en el tablero con una línea en espiral pero sin atreverse a profundizar sobre los momentos en que la línea iba hacia abajo. Quienes volvieron el marxismo-leninismo un recetario, un dogma, un planfleto y lo adaptaron a sus deseos, cuando la realidad con su tozudez los hizo despertar, no encontraron otra salida que renegar unos, encerrarse en su propio mundo otros y unos cuantos en el colmo de la desvergüenza pasarse al campo contrario con distintos camuflajes -al igual que el camaleón-, a tirarle dardos envenenados a quienes, a la luz del marxismo-leninismo, supieron asimilar los nuevos fenómenos en el desarrollo histórico de la humanidad.

Son estos, inspirados en sus frustraciones, pues querían que la historia girara a semejanza e imagen de sus metas personales e individualistas, los que aparecen como forjadores de doctrinas "novedosas", interpretaciones de la realidad "inéditas" y planteando salidas "originales". Teorías que en el fondo van encaminadas a minar la fe de los pueblos como protagonistas de su propia historia, a generar desesperanza e inactividad. De ahí que, sin ninguna excepción, siempre han sido recibidos con los brazos abiertos en las filas de atrás de los poderosos, como verdaderos apóstatas de la revolución.

Los sueños de libertad, igualdad y justicia siempre han acompañado al hombre a lo largo de su existencia y han sido el incentivo para la realización de grandes gestas y sacrificios colectivos. Sueños acariciados por aquellos esclavos que 73 años antes de Cristo se congregaban, después de huir de sus amos, en el volcán Vesubio alrededor de Espartaco, para escribir en los anales de la historia ejemplos de gallardía y heroísmo dignos de imitar. De igual manera, ayer como hoy, no han faltado quienes a la luz de supuestos "científicos", han tratado de justificar y probar lo irrelevante e improcedente de estas luchas. Aristóteles, 330 años antes de Cristo, ya decía y argumentaba que los intereses del esclavo y del amo son los mismos. El esclavismo, tal y como existió en esa época, es ahora solo un capítulo de los manuales de historia.

A quienes hoy, tomando como punto de partida el fin de un siglo e inicios de un nuevo milenio, nos tildan de anacrónicos, dinosaurios y extemporáneos, no les caería mal un repaso a la historia de la humanidad.

Los poderosos de hoy, los que se han y siguen apropiándose de las riquezas de la humanidad, al igual que los de ayer, llámense Nerón, César, Rockefeller, Santodomingo, Sarmiento Angulo, etc., con su pléyade de intelectualoides que les cantan odas para convertirlos a través de los medios de comunicación -sus medios-, en los mesías del futuro, tarde que temprano sucumbirán en el caldo que se cocina bajo su propio subsuelo. Cuando la gota rebose el vaso, necesariamente la humanidad tendrá que dar un salto cualitativamente mayor que en transformaciones pasadas, porque hoy por hoy son mayores las condiciones materiales y espirituales que permitirán acelerar la construcción de aquella sociedad que siempre ha estado en los sueños y esperanzas del género humano.

Aquí, en las FARC-EP, seguimos y seguiremos con el mismo optimismo y empuje de quienes hace 35 años iniciaron esta "utopía",  seguros de que una interpretación acertada de nuestra realidad a luz del marxismo-leninismo, no nos dejará perder el derrotero. Y como El Quijote: cabalgando a campo traviesa, tras de quimeras de justicia y amor, sin más arreos que su lanza y más acicate que su ideal, sale a los caminos dispuesto a borrar de la tierra todas las injusticias prestando oídos sordos al escudero que solo piensa en la comida y en lo fácil, y adapta la realidad a su acomodo.


del sitio web http://www.resistencianacional.org